Y sí, la tira de hoy deja bien claro, creo, que la arquería ocupa buena parte de mi cerebro. No tanto por la tira en sí, sino porque arco que se ve es copia bastante fiel de mi propio arco; lo dibujé con base en diversas fotos de la línea de tiro. Podría haber usado uno de los que le suelo poner a los ninjas, pero no hubiera sido justo para mi pobre Sirius (sí, mi arco tiene nombre). Fuera de eso, y aún en tema, el sábado competí en un torneo de arquería (el Abierto ETAR 2010) y tuve la fortuna de, entre 80 arqueros, salir 2do. De premio me llevé una orden de compra por una docena de flechas (que, debo admitir, no me vienen nada mal), así que estoy muy contento. No sólo por el premio en sí, sino porque hacía mucho tiempo que no participaba en un torneo; al menos, en uno que me pusiera cierta presión, pues el último al que fui era más una reunión social que otra cosa. Sin entrar demasiado en detalles, se iba tirando de a una flecha, y bastaba que alguna no pegara en el blanco para quedar afuera. A eso se le suma el hecho de que cada flecha se tiraba a un blanco a distinta distancia que el anterior, por lo que uno debía estar pendiente de no errar ningún tiro. En un torneo común, se tiran 60 flechas por arquero; si una va mala, se puede compensar con las otras 59. En este torneo, si una iba mala, el arquero quedaba afuera de competencia. Imaginen la presión que se siente en la línea de tiro aun con blancos extremadamente fáciles. Pero bueno, al menos pude remarla y llegar a la final. 
En fin, será hasta dentro de unos días.

|